Artista: Maui
Lugar: Teatro Fernán Gómez (Plaza de Colón 4, Madrid)
Fecha: 24 junio 2016
Viernes 24 de junio y actos de fin de campaña por todo Madrid. Un partido político con un escenario allí, el otro con un escenario allá, banderolas, aplausos, hartazgo e ilusiones. Y calor, también calor, que para algo ha empezado el verano en la ciudad. Las 23.30h de la noche y en ese ambiente electoral bajo la cruda realidad de las calles se esconde el Teatro Fernán Gómez como si, en su especial ubicación subterránea, quisiera proteger del mundo exterior las maravillas que ocurren en sus tablas. Algo más de medio centenar de personas esperaban sentados en la Sala Jardiel Poncela a que comenzara el concierto que Maui iba a ofrecer dentro de la programación del festival Flamenco Madrid 2016. Ahí, en el Teatro Fernán Gómez, no había escenarios, ni falta hacía, tampoco calor ni hartazgo, pero si que hubo aplausos, ilusión, mucha ilusión, y canciones, llenas de color, cortando el viento como banderolas encendidas que iluminan el cielo de la noche.

Maui presentaba, con mucho arte y gracia, su disco Viaje interior recordando la historia de cómo se forjó y cuánto costó, a través de un proyecto de crowdfunding, grabarlo y editarlo. Soy una isla o La noche perfecta, que cerró el concierto, pertenecen a ese maravilloso disco Viaje interior y se pudieron escuchar el pasado 24 de junio en directo. Hubo tiempo para un tema inédito, también para una canción, Para no pensar en nada, compuesta con su proyecto musical anterior a Viaje interior, Maui y Los Sirénidos, y por supuesto para homenajear a su tío Bambino versionando El reloj. Y como el concierto estaba incluído dentro del festival Flamenco Madrid 2016, aunque todo el repertorio de Maui es flamenco musicalmente con unas letras de cantautora que sabe dar fuerza lírica a sus textos, regaló la sevillana unas alegrías a su público.
Pasaba media hora de la medianoche cuando un público en pié pedía otra canción más a Maui, que se iba a emocionada entre las caras largas de los trabajadores del Teatro Fernán Gómez porque no había tiempo para más. Una hora exacta de concierto. De un gran concierto. Ya era sábado, día de reflexión, y había que salir del teatro y volver a la sucia superficie. De haber sido las elecciones en aquel momento hubieramos votado a Maui.