
Si la canción, con su sonoridad evocadora y un carrusel de notas musicales, ya nos trasportaba al mundo mágico, esa patria perdida que diría el poeta Rilke, de la infancia; ahora el videoclip, con las viñetas y dibujos de Josema Carrasco y la colaboración de Gonzalo Aldeano, consigue que ese viaje, antes imaginado, ahora sea real poniendo a nuestra disposición el vehículo de las imágenes para que nos montemos en él para tan bello trayecto hacia el recuerdo.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=4gofUYTt4Uo]